Lleva un momento en el que la estupidez humana se convierte en creatividad; yo, francamente, creo que los modernillos ya no pueden superarse más, han tocado techo.; o sea, dejad de intentarlo ya, no podreís superar esto.
Pegar escaleras a la pared en en el Guggenheim de Bilbao a mi me parecía la repera, el colmo de la estupidez (para escándalo de la moderna que allí se encontraba vestida como todo moderno "de manual", a saber: con gafas de pasta, camiseta de rayas, extrema delgadez, sin pintar-en su defecto, a veces ponen los labios color "carmesí", vaqueros pitillo y Converse AllStar, además de miráda atónita y descentrada hacia cuadrados negros sobre fondos blancos, cosas pegadas a las paredes y demás payasadas). No recuerdo ni tengo el mayor interés en recordar el "artista" de aquella suprema imbecilidad, pero para vuestra información (y que luego no se me tache de no poner contenido "cultureta" en mi blog) eran las escaleras para subir al cielo .... sin comentarios.
En fín, que unos desconidos actuando en protesta del II Festival de Cine de Roma se cabrearon, y en nombre de un movimiento con un nombre subrealista, "FTM Acción Futurista 2007", cogieron y tiñeron con un líquido (de buena calidad, evidentemente........) en una botella pequeña todo el agua, que no es poca, de la Fontana. Eso del respeto hacia el patrimonio artístico, las obras de Bernini, el (verdadero) ARTE, con mayúsculas (y no la mierda que hacen ellos), no es moderno ni futurista, aunque hay que reconocer que, pese a los posibles daños irreparables que hayan causado a la fuente, ha quedado, al menos, original (para lo que sus blandengues cerebros podrían discurrir, claro).
Treinta-y-pico líneas de panfletería, entre las que destaca el ABC Cultural:
viernes, octubre 19, 2007
La fontana de Trevi, teñida de sangre
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Etiquetas: Arte, Cine, Culturales, Política
jueves, octubre 18, 2007
Viva nuestro MAESTRO, Don Gustavo: sobre la EpC
El filósofo Gustavo Bueno denuncia un intento de "adoctrinamiento clarísimo" del Gobierno a través de EpC
Madrid, 17/10/2007
(VERITAS) El filósofo Gustavo Bueno –que se define a sí mismo como "ateo católico"– presentó hoy en Madrid su último libro "La fe del ateo" (Editorial Temas de Hoy), criticando el intento de "adoctrinamiento clarísimo" del Gobierno a través de la asignatura Educación para la Ciudadanía (EpC) y defendiendo como tesis de su libro que "la Religión es un problema importantísimo que no se puede marginar".El libro, subtitulado "Las verdaderas razones del enfrentamiento de la Iglesia con el Gobierno socialista", tiene un capítulo "Religión y educación para la ciudadanía", en el que el autor plantea el conflicto en torno a este tema entre la Conferencia Episcopal Española (CEE) y el actual Gobierno socialista.
Durante la presentación de su obra, Bueno comentó este capítulo diciendo que no hace una "crítica menuda", sino que se mantiene más bien el nivel "filosófico o abstracto". Sin embargo, el escritor no dudó en dar opiniones muy concretas sobre EpC, como que está "más con la CEE que con FERE", atribuyendo la postura de la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza (FERE) al "desconocimiento" y a la "ignorancia".
El filósofo se expresó en términos muy críticos con FERE afirmando que conoce a algunos de sus miembros y puede por ello sostener que son "ignorantes en materia de Teología", algo que no ocurre con otros sectores del clero, incluidos "muchos obispos, con los que se puede hablar de mil cosas".
Bueno criticó igualmente los manuales con los que se impartirá EpC a los que calificó como "libros vomitivos", que entienden la "ciudadanía" como una especie de "armonía preestablecida", dibujando un concepto tan rebajado que resulta "repugnante" y de una "ingenuidad total".
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La izquierda indefinida contra la islamofobia: armonismo de las tres culturas y censura para lo que la perturba
Conferencia internacional de la OSCE sobre "la intolerancia y la discriminación" de los musulmanes "para conocer y luchar mejor contra ese fenómeno en Europa"
La izquierda indefinida contra la islamofobia: armonismo de las tres culturas y censura para lo que la perturba
España acoge una conferencia internacional sobre islamofobia
Sábado 13 de octubre de 2007, por ER. Madrid
La Conferencia comenzó con toda una declaración de intenciones: los países europeos deben, primero adoctrinar a sus jóvenes y, después, censurar a sus medios de comunicación de masas. Siempre con el loable fin de no perturbar a los musulmanes cuestionando sus convicciones religioso-políticas, por peregrinas y peligrosas que sean.
Así, el “papel de la educación y de los medios de comunicación” ha sido el centro de la primera «gran conferencia sobre la intolerancia y la discriminación hacia los musulmanes» que terminó este miércoles en Córdoba.
El ministro de Asuntos Exteriores y presidente de turno de la OSCE, Miguel Ángel Moratinos, insistió en “el papel de la educación para luchar contra este fenómeno”, descrito como creciente y “que afecta a 15 millones de musulmanes que viven en Europa”.
Pero Moratinos no se refería a una educación que permitiese a los niños musulmanes desterrar sus supersticiones e integrarse en nuestras sociedades como uno más. Moratinos se refería al adoctrinamiento, a la educación de los ciudadanos europeos, para que toleren la irracionalidad de la secta mahomética.
Es curioso cómo una forma de despreciarlos (el tolerar sus defectos) aparece torsionada por la viscosa ideología armonista hasta convertirse en "virtud". Incluso hay que tolerarles a ellos lo que jamás tolerarían a un semejante. Y es que, después de la que montaron contra el PP, con motivo de su oposición al mal llamado "matrimonio homosexual", resulta que a los moros se les mide con otra vara. Hasta el punto de eliminar toda referencia a la situación de los homosexuales y de las mujeres (y qué decir de quienes reunen las dos condiciones) en los países islamizados.
Lo contamos:
Previamente a este «festival por la tolerancia y el diálogo» entre las culturas, se celebró en Jaén una reunión preparatoria de la Conferencia con diferentes organizaciones civiles.
A iniciativa del representante de la confederación COLEGAS, el voluntario de origen turco Onur P., se incluyeron en el borrador de la «Declaración de la Sociedad Civil» referencias a «la existencia de una clara discriminación e intolerancia contra las mujeres y las minorías sexuales en las comunidades islámicas».
Según informan en su web: «La sorpresa para la Confederación COLEGAS y otras ONGs fue mayúscula tras descubrir que misteriosamente en la versión final de la Declaración habían desaparecido estas menciones específicas que fueron concensuadas y aprobadas por todos los asistentes presentes.»
La Confederación COLEGAS, junto al Movimiento Contra la Intolerancia, la FELGTB, y la organización LOGOS de Bosnia-Herzegovina han presentado una queja formal por este motivo ante la presidencia de la OSCE, que la ostenta en estos momentos el Ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno Español, Miguel Angel Moratinos.
Otro punto fuerte de la reunión fueron los medios de comunicación. Según las conclusiones, recogidas por los periodistas, “la imagen del islam que transmiten los medios suele ser a menudo negativa” desde los atentados del 11 de septiembre de 2001. "El musulmán medio, buena persona, está totalmente ausente de los medios", subrayó Kees Brants, profesor de comunicación política en la Universidad de Amsterdam.
El "musulmán fanático y violento", las "mezquitas transformadas en lugar de conspiración", son ejemplos de los estereotipos transmitidos por los medios, consideró Abdelnur Prado, director del Congreso Internacional del Feminismo Islámico.
Vamos, que el musulmán fanático es, por lo visto, una invención interesada en extender la islamofobia, por motivos estrictamente racistas. De manera que, si hemos de hacer caso a estas eminencias, los “musulmanes medios” son personas pacíficas que no organizan altercado alguno, ni mucho menos, actos terroristas. ¿Vemos algunos ejemplos de «musulmán medio»?.
Moratinos aprovechó la reunión para «rechazar cualquier unión de los conceptos musulmán y terrorismo» sin dar más explicaciones.
Otro de los asistentes a la preconferencia, Yusuf Fernández, portavoz de la asociación de la Junta Islámica de España, espera que la conferencia sirva para "encontrar soluciones concretas a los problemas muy reales que hay en España y en otros lugares".
En especial, según él, “la falta de autorizaciones para construir nuevas mezquitas.”
En definitiva: los ricos países del Hemisferio norte no quieren molestar a quienes les proveen de petróleo. Están dispuestos a pagar los peajes que hagan falta y camuflar la realidad para no poner en peligro sus recursos energéticos. En este contexto hemos de entender estas iniciativas: se trata de apaciguar a la bestia pasádole la mano por el lomo.
¿Más mezquitas, dice Yusuf?
Ir a:Fuente original
Quisiera, por otro lado, que los que si están de acuerdo conmigo -y con nosotros, y con DENAES, y demás- que no son precisamente cuatro, presten atención a lo que yo destaco en negrita dentro del texto y es que es exactamente ESO lo que implica el Islam; y servidora, "como es pija y ha estudiando en un colegio pijo", y por tanto, ha leído y releído el Corám y estudiado el Islam -para mi suerte, en estos casos- no piensa entrar en vuestro juego de corrección y de aprecio a los hermosos "versos" del coram... En resumen, que los que tanto hablan no lo habeís leído: porque el Sura manda huevos (con perdón de las señoras gallinas). Y como también he leído y releído la Biblia voy a contaros unas cosas:
¿Dice la Biblia barbaridades? Sí, pero nada comparable al Corám y sólo en el Antiguo Testamento (el Pentateuco, libro de los judíos; los cristianos, de base, nos basamos en el Nuevo Testamento)
¿Tiene la Biblia poesía? Sí, y mucho más bonita (y al libro de Jeremías, entre otros, me remito) que la del Corám
¿Son todas las culturas iguales? No, en absoluto. En la nuestra tenemos una cosa llamada De-re-chos Hu-ma-nos; en las demás no se respetan. Por lo tanto, las demás, así, tal como suena, son PE-O-RES
¿Es la teología islámica comparable a la católica en particular y la cristiana en general? [este punto ya lo desarrollaré] No, el islam se ha convertido en una religión ciega mientras que la teología católica tiene una sistematización total de su doctrina (nos guste o nos la creamos más o menos); a quien me ponga a Averroes de ejemplo de "moro guay" le recuerdo que le persiguieron por condena de impiedad y heterodoxia (Abbagnano y Coppleston, que saben más que vosotros, os lo contarán con detalle)
Saludín cordial para los míos,
Bea
PD: Dado que casi nadie de los que me habeís escrito estaís en condiciones para discutir doctrinalmente conmigo, no insistaís en que os conteste porque si no sabeís escribir es que leer, leeís malamente................. Y sí, los comentarios se CENSURAN porque este blog no es una democracia ni un foro.
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miércoles, octubre 17, 2007
Carta a mis amiguitos relativistas respeto al jodido velo
Queridos amiguitos relativistas y tolerantes,
Creo que todos sabemos lo que opino de vosotros, al igual que me la trae al pairo lo que opineís de mí, si me insultaís por fascista de mierda o si os cagaís en mi bendita madre; el caso es que podría remitirme a anteriores artículos que están formulados en un lenguaje bastante más correcto que la carta que a continuación os dirijo como a “Un mogollón de piedras: feminismo relativista y nieve frita” o “El precio de la tolerancia” . También podría referirme a muchos de los artículos de Perez-Reverte sobre lo tocante al tema o a muchos de los expuestos en El Revolucionario, tratantes a temas como “el burkini, o como bañarse en la playa según el Islam” y demás; pero teniendo en cuenta que muchos de vosotros sois varones, estúpidos pero varones, quizá ver a infantes inmolándose os afecte algo más que ver como se desprecia, se odia, se rebaja y se tira a la mierda a las féminas a las que, por corrección política, defendeís cuando os da la vena filantrópica. También podría remitirme a cosas más “cultas”, como vosotros decís, yo prefiero “sistemáticas”, pero como dudo de vuestra capacidad para leer paso de buscaros los links, así.
Pero bueno, ya que de lo que se trata aquí es del jodido velo y su supuesto carácter de “respetable”, y servidora como intolerante reconocida hacia todo lo que viole eso que llamamos “Derechos Humanos”, vayamos a la polémica religiosa. En primer lugar, y que quede claro, servidora se declarará católica, pero vamos, porque de todas las religiones posibles es LA ÚNICA buena (las demás son mierda o copias cutres de ella, como el Islam, mira tú), porque más bien soy políticamente-católica y un tanto deísta, y según el día, teísta (del mismo modo que soy demócrata porque, de lo malo, es lo mejor). Que quede clara una cosa: la cruz que se lleva al cuello y el velo no es lo mismo, y es bien facilito de explicar, tan fácil que hasta vuestras blandengues mentes podrían comprenderlo si escuchasen: la cruz la llevan tanto hombres como mujeres, sin implicar en sentido alguno tiranía de un sexo sobre otro ni rebajar a la mujer, de modo que no viola en ningun sentido el derecho natural en general y la C.U.Derechos Humanos en particular; el pañuelito de los cojones, cuyo nombre no quiero recordar, sin embargo, es solamente propio de las mujeres y es un símbolo machista y degradante que sí viola los la, vuelvo a citar, CUDH. ¿Entendeís? Fijo que no, pero bueno, he cumplido mi primera misión: hablar. En segundo lugar, si con una ley se prohibiesen los símbolos religiosos, como en Francia, yo me quito la cruz del cuello. Y en tercer lugar, la cruz que llevo al cuello es una reivindicación política en toda regla contra toda esa basura que quereís vendernos los “contextualistas”, los islamistas y los zapateriles del pensamiento Alicia tan políticamente correcto. Y si sueno mal, como yo sí tengo clítorix, ya sabeís por donde me paso vuestra opinión.
Me cago abiertamente en la madre que parió al relativismo y me río a carcajadas con las feministas relativistas y su prosa barata irrisoria propia de simias, a las que tambien tanto defienden. Dudo que siguieseís en vuestras ridículas concepciones de las “culturas respetables” si hubieseis leído un poco de Antropología Cultural, y no me refiero a esa basura que devoraís, sino a individuos como Marvin Harris; o si hubieseis visto el documental que yo ví -no precisamente en National Geographic, que es lo que se os da-, por suerte y fortuna, donde, a una niñita ataviada con su velo correspondiente la abrían de piernas, le cortaban de cuajo el clítorix y le cosían la vajina (para vuestra formación semántica, eso se llama “insuflacción”); no sé si respetaríais tanto a otras “culturas” en las que a vuestro hijo pequeño se le hiciese tragar el semen del adulto dominante de la tribu para convertirlo en “hombre” hecho y derecho, pero me desvío a sociedades, por llamarlas de alguna manera-más bien agrupaciones de bestias-, trivales. Y dudo que siguieseís pensando igual si vieseís las acojonantes estadísticas del informe de Amnistía Internacional Amnistía Internacional: La mutilación genital femenina y los derechos humanos(EDAI, Madrid) . Pero sobre todo dudo que sigaís en vuestras trece cuando a vuestra "querida" esposa le de por ponerse unos tacones o pintarse las uñas, o cuando vuestra hija enseñe los brazos, la pantorrilla, el cuello, el pelo, o, si se tercia, el cuerpo entero en viquini con 40º en la playa, y un respetable islamista la llame PUTA.

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lunes, octubre 15, 2007
FERNANDO SAVATER - Camus y los impostores
FERNANDO SAVATER
Hace dos semanas asistí en París, en el Centro Pompidou, a un encuentro titulado Albert Camus et le mensonge. Una idea bonita, es decir, provocativa: avecinar en la misma reflexión el nombre de uno de los intelectuales del siglo pasado más impecablemente veraces -y que no dejó de pagar por ello- con la mentira, esa copiosa tarea a la que tantos intelectuales antes y ahora dedicaron esfuerzos y sacrificaron su honradez. Entendamos por mentira no sólo la deformación culpable de la verdad conocida, sino también la desinformación culpable, la sesgada y culpable selección de lo que se dice y lo que se calla, el silencio culpable. El engaño, la desinformación y el silencio que esclavizan, lo que avasalla entre trompetas de emancipación falsificada. El empeño opuesto a aquello en lo que reside la grandeza de este oficio, según lo definió Camus en su discurso de Estocolmo: "Aceptar la doble carga, en tanto se pueda, del servicio a la verdad y a la libertad". Palabras que pueden parecer altisonantes -a pesar de ser tan sencillas- si no las respalda la ejecutoria de toda una vida, como ocurre en el caso de Albert Camus.
En los últimos tiempos he recordado y releído muchas veces a Camus. Por supuesto, no por afán infantil de buscar un "padre" intelectual ilustre para corroborar batallas que no fueron la suya: es difícil imaginárselo como "intelectual-padre", pero en cambio resulta grato y estimulante recordarle como lo que quiso ser para tantos desde su relativa soledad, un buen compañero. He pensado a menudo en su desgarramiento durante el conflicto argelino, en su permanente esfuerzo por ser justo con todos que le enfrentó acerbamente a unos y a otros. Y en su permanente esfuerzo por no amparar las ideologías de la violencia, por hablar claramente hasta cuando ello más debía desacreditarle ante los profesionales del embrollo sofisticado que tanto prestigio consigue en este gremio. Permaneciendo fiel a lo que uno de sus personajes dice en La peste: "He escuchado tantos razonamientos que han estado a punto de hacerme perder la cabeza y que se la han hecho perder a otros hasta hacerles consentir el asesinato, que he comprendido que toda la desdicha de los hombres proviene de que no tienen un lenguaje claro. He tomado entonces el partido de hablar y actuar claramente para ponerme en el buen camino. Por consecuencia, digo que hay plagas y que hay víctimas, y nada más".
Cuando estaba a punto de comenzar nuestro encuentro parisino, me hicieron llegar la pastoral que el subcomandante Marcos ha enviado (si no he comprendido mal) a un rockero globalofóbico madrileño que ha inaugurado aquí un chiringuito de ese corte con la asistencia de varias personalidades de la cultura global, pero fóbica. En la epístola se hacen varias bromas de retrete sobre Aznar y el Rey, se llama payaso a Garzón por haber conseguido unas "vacaciones con los gastos pagados" a Pinochet (¡ojalá que duren!) y se le tacha nada menos que de "fascista" por haber obstaculizado la lucha por la "causa legítima" del pueblo vasco al perseguir la trama mafiosa de Batasuna. En el fondo, todo bastante candoroso. En sus momentos más osadamente vanguardistas, el tono de Marcos se parece al de Shin Chan, esos escandalosos dibujos animados japoneses de caca, pis y coño protagonizados por un perverso polimorfo de cinco años; en los más clásicos, vuelve a la fuente segura de José Antonio Primo de Rivera, para asegurarnos que "cuando han estado acá los hermanos del País Vasco se han portado con dignidad, que es como de por sí se portan los vascos". Muy tranquilizador: los vascos son dignos, los indígenas ancestrales, las barbas luengas, los incendios voraces y el imperialismo depredador. En fin, no entro en detalles porque me dispensa de ello la excelente respuesta que le dio Carlos Monsivais en el diario mexicano La Jornada, donde también apareció in extenso la carta apostólica de Marcos. Lo verdaderamente insufrible de ésta resultan ser los arrebatos poéticos. En un animado diálogo con su escarabajo Durito -única y no demasiado venturosa aportación de los Beatles a la rebelión chiapaneca-, y tomando como inspiración al indefenso Bernardo Atxaga, perpetra rapsodias como ésta: "La Rebeldía es como esa mariposa que dirige su vuelo hacia ese mar sin islas ni rocas. Sabe que no habrá donde posarse y, sin embargo, su vuelo no titubea". Vaya por Dios. Como le escribió el elegante suicida Petronio a Nerón, según Quo vadis, "quema Roma, asesina a tu madre, acuéstate con tu hermana, haz lo que quieras... ¡pero no odas!". Eso: no odas, Marcos.
Personalmente, a mí lo que Marcos diga o deje de decir sobre casi todo cuanto va más allá de Chiapas me trae al pairo. Como subproducto subversivo del subdesarrollo, el subcomandante es aceptable y útil; como subterfugio para subalternos europeos con mala conciencia subrepticia, roza lo subnormal. Pero la impostura que me importa no es la suya, sino la de los corifeos que le jalean y acompañan en la legitimación o trivialización de los crímenes cometidos en mi tierra en nombre de una pretendida "causa justa" que no sabe hacerse escuchar sin ellos ni quiere esperar a que ellos acaben para hacerse oír. Estamos rodeados de almas solidarias de izquierda que sienten como suyos -y hacen bien- los agravios cometidos contra los indígenas de Chiapas, pero consideran que la delincuencia totalitaria en el País Vasco es culpa de Aznar y, por lo visto, también de Garzón. Nunca se les ocurriría ir en peregrinación solidaria a Andoain o Mondragón, como van a Chiapas. O pasan por alto el asunto: no recuerdo, por ejemplo, que Noam Chomsky, cuyos artículos reproduce con entusiasmo Kale Gorria, haya nunca aplicado sus dotes antimixtificatorias que tanto ejerce contra la propaganda de Bush a la deformación de la historia y la manipulación informativa proetarras. La culpa de los atentados, que se deploran convencionalmente, recae sobre sus víctimas porque son de derechas, conservadoras, antirrevolucionarias. Son procedimientos que ya hemos visto antes, el siglo pasado, antes de la caída del muro de Berlín.
En el coloquio del Pompidou, Jean Daniel recordó que a final de los años cuarenta y comienzo de los cincuenta del pasado siglo, la gente como Milosz, que huía del estalinismo, o como Octavio Paz, que denunciaba los campos de concentración soviéticos, eran aislados como pestíferos por la intelligentsia progresista parisina... con la casi exclusiva excepción de Albert Camus. Y en una charla particularmente interesante, la profesora Brigitte Sändig, de la Universidad de Postdam, recordó lo que Camus había significado para los grupos de oposición de Hungría, Rumania, Checoslovaquia o Alemania del Este en una época en la que muchos antiimperialistas (algunos hoy todavía en ejercicio) veraneaban a cuerpo de rey en esos países sometidos y colaboraban a que el autor de El extranjero fuese elevado a la dignidad de "bestia negra" por los burócratas que les subvencionaban. Remarcó sobre todo el interés de Camus por informarse bien de lo que ocurría, sin dejar que anteojeras dogmáticas o partidistas enturbiasen su visión de realidades atroces. Los atropellos nunca le encontraron predispuesto a la legitimación o a la excusa. Y recuerdo de nuevo, tan actuales, las palabras que Camus escribió al comunista Emmnuel d'Astier de la Vigerie: "Tengo horror a la violencia confortable. Tengo horror a todos aquellos cuyas palabras van más lejos que sus actos. En eso me separo de algunos de nuestros grandes intelectos, de los que dejaré de despreciar sus llamadas al crimen cuando sean ellos mismos quienes empuñen los fusiles de la ejecución". No, no olvidaremos la lección de Albert Camus.
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Arturo Pérez Reverte, el grande
Sé, sin que saberlo tenga mérito alguno, cómo acabará la polémica sobre el uso islámico de la catedral de Córdoba. Estando como estamos en España, y por muchas pegas que se pongan al asunto, todo será, tarde o temprano, como suele. Aquí es cosa de tener paciencia y dar la murga. Por eso apuesto una primera edición de El Guerrero del Antifaz a que, en día no lejano, veremos a musulmanes orando en la antigua mezquita árabe. Tan seguro como que me quedé sin abuela. Estamos aquí, señoras y caballeros. En la España pluricultural y polimorfa marca ACME. Donde todo disparate y estupidez tienen su asiento.
A ver si me explico. Si yo fuera musulmán –cosa imposible, porque me gustan el vino, los escotes de señora, el jamón de pata negra y blasfemar cuando me cabreo– pediría eso y más. Como acaba de hacer, por ejemplo, la federación de asociaciones islámicas, exigiendo que la Iglesia católica devuelva el patrimonio musulmán; o los descendientes de moriscos –échenle huevos y háganme un censo–, obtener la nacionalidad española. En un mahometano que se tome a sí mismo en serio, o le convenga parecer que se toma, todo eso sería normal, pues los deseos son libres. El problema no está en los que piden, que están en su derecho, sino en los que dan. O en la manera de dar. O en la manera cobarde, acomplejada, en la que cualquiera que tenga algo público que sostener en España se muestra siempre dispuesto a dar, o a regalar, con tal de que no le pongan la temida etiqueta maléfica: reaccionario, conservador o antiguo. En un país tan gilipollas que hasta los niños de las escuelas tendrán una asignatura que los adiestre para el talante y la negociación, donde en boca del presidente del Gobierno un terrorista asesino que desea salir del talego es un hombre de paz, donde hasta un tertuliano de radio puede decir, sin que nadie entre sus colegas lo llame imbécil, que a los españoles les sobra testosterona y ya va siendo hora de reivindicar la cobardía, lo absurdo sería no ponerse a la cola y pedir por esa boca pecadora. Faltaría más. La mezquita de Córdoba, o el acueducto de Segovia por parte del alcalde de Roma. Y si cuela, cuela.
No voy a ser tan idiota como para pretender explicar lo obvio: las iglesias tardorromanas o visigodas anteriores a las mezquitas árabes, los ocho siglos de afirmación nacional, etcétera. Sólo argumentarlo es dar cuartel a quienes utilizan nuestra bobería como arma. Lo que quiero destacar es el hecho invariable del método. En España, basta que alguien plantee una estupidez de grueso calibre, sea la que sea, para que, en vez de soltar una carcajada y pasar a otra cosa, siempre haya gente que entre al trapo, debatiéndola con mucha seriedad constructiva, con el concurso natural de los malintencionados y de los tontos. En eso vamos a peor. Hasta hace poco sólo soportábamos a los paletos de campanario de pueblo empeñados en reducir el mundo al tamaño del rabito de su boina. Pero en vista del éxito, todo cristo acude ahora a mojar en la salsa. A qué pasar hambre, si es de noche y hay higueras.
Por eso digo que acabarán orando en Córdoba. Tienen fe, poseen el rencor histórico y social adecuado, y han tomado el pulso a nuestra estupidez y nuestra cobardía. Tampoco merece conservar catedrales quien no sabe defenderlas: no por motivos religiosos –dudoso argumento de tanto notable chupacirios–, sino porque esas catedrales construidas sobre mezquitas o sinagogas, que a su vez lo fueron sobre iglesias visigodas asentadas sobre templos romanos o lugares sagrados celtas, son libros de piedra, memoria viva de lo que algunos todavía llamamos cultura occidental. Un Occidente mestizo, por supuesto, como siempre lo fue; pero con cada uno en su sitio y las cosas claras. Como ya escribí alguna vez, hicieron falta nueve mil años de memoria documentada desde Homero, dos siglos transcurridos desde la Revolución francesa llenos de sufrimiento y barricadas, y unos cuantos obispos llevados a la guillotina o al paredón, para que una mujer goce hoy en Europa de los mismos derechos y obligaciones que cualquier hombre. O para que yo mismo tenga derecho –lo ejerza o no– a escribir «me cago en Dios» sin que me metan en la cárcel, me persigan o me asesinen por blasfemo. Quien olvida eso y se la deja endiñar en nombre del qué dirán y el buen rollito, merece que le recen en Córdoba o lo pongan mirando a La Meca. Y que cuando su legítima pase con falda corta frente a la mezquita-catedral, símbolo de la multicultura, del todos somos iguales y del diálogo de civilizaciones, otra vez la llamen puta.
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domingo, octubre 07, 2007
Cherteston-iana: citas y un texto
Y recordad lo que siempre os digo: pensar mal ye malísimo, y pensar bien peor aún
Dijo Cherteston:
- "Existe una gran diferencia entre la persona ávida que pide leer un libro, y la persona cansada que pide un libro para leer. "
- Siempre se ha creído que existe algo que se llama destino, pero siempre se ha creído también que hay otra cosa que se llama albedrío. Lo que califica al hombre es el equilibrio de esa contradicción
- Si de verdad vale la pena hacer algo, vale la pena hacerlo a toda costa.
- La mediocridad, posiblemente, consiste en estar delante de la grandeza y no darse cuenta.
- Hay algo que da esplendor a cuanto existe, y es la ilusión de encontrar algo a la vuelta de la esquina.
- Hasta donde hemos perdido la creencia, hemos perdido la razón.
- El periodismo consiste esencialmente en decir 'lord Jones ha muerto' a gente que no sabía que lord Jones estaba vivo.
- Bebed porque sois felices, pero nunca porque seáis desgraciados
- La iglesia nos pide que al entrar en ella nos quitemos el sombrero, no la cabeza.
- Cuando se deja de creer en Dios, enseguida se cree en cualquier cosa.
- La idea que no trata de convertirse en palabra es una mala idea, y la palabra que no trata de convertirse en acción es una mala palabra.
- No hay cosas sin interés. Tan sólo personas incapaces de interesarse
- El sabio es quien quiere asomar su cabeza al cielo; y el loco es quien quiere meter el cielo en su cabeza.
- No puedes hacer una revolución para tener la democracia. Debes tener la democracia para hacer una revolución
- Una de las grandes desventajas de la prisa es que lleva demasiado tiempo.
- Los ángeles pueden volar porque se toman a sí mismos a la ligera.
- Un loco pierde todo, menos la razón.
- Puedo creer lo imposible pero no lo improbable
- Muchos críticos de hoy han pasado de la premisa de que una obra maestra puede ser impopular, a la premisa de que si no es impopular no puede ser una obra maestra.
- El hombre puede ser un escéptico sistemático; pero entonces no puede ser ya ninguna otra cosa; y ciertamente tampoco un defensor del escepticismo sistemático.
J.K. CHERTESTON
En nuestra infancia solían contarnos que si un hombre practicase un agujero en la tierra y fuera bajando por él, llegaría un momento, en el centro de la tierra, en que le parecería estar subiendo. No sé si esto es cosa cierta; si ignoro las sensaciones de esta inversión es porque no he podido experimentarla nunca. No podemos seguir a san Francisco hasta aquel trastorno espiritual en que la humillación completa se convierte en completa felicidad y bienaventuranza, porque nunca lo hemos experimentado. Sea como fuere, su caso tiene cierta analogía con el cuento del hombre del túnel vertical, en cuanto se trata de un hombre que anda bajando, hasta que, en determinado momento misterioso, empieza a subir. Si un hombre viese el mundo al revés, con todos los árboles y las torres colgando invertidos como en un estanque, el efecto obtenido acentuaría la idea de dependencia. Y en ello hay una relación latina y literal; porque la palabra depender no significa sino colgar. Sería imagen viva del texto de la Escritura en el que se dice que Dios suspendió el mundo en la nada. Si san Francisco hubiese visto, en uno de sus sueños singulares, la ciudad de Asís invertida, no era necesario que difiriese de sí misma en ningún detalle, sino sólo en verse por completo de otro lado. Pero he aquí lo esencial; mientras para la vista normal las grandes piedras de sus murallas y los macizos fundamentos de su elevada ciudadela y de sus torreones parecerían darle mayor seguridad y firmeza, al invertir todo aquello, su propio peso lo hará aparecer más débil y en peligro mayor.
| Esto no es sino un símbolo, pero explica un hecho psicológico. San Francisco pudo amar entonces a su pequeña ciudad tanto como antes, o más; pero la naturaleza de su amor debió de alterarse, aunque el amor se acrecentase. Pudo amar cada teja de los altos tejados, o cada pájaro que veía en las almenas; pero debió de verlo todo bajo una luz nueva y divina de eterno peligro y dependencia. En vez de sentirse, simplemente, orgulloso de su poderosa ciudad porque era imposible conmoverla, debía agradecer al Dios omnipotente que no la soltara en el vacío; debía agradecer a Dios que no soltara el cosmos entero, como un inmenso cristal, para convertirlo en lluvia de estrellas. Acaso san Pedro viera el mundo de este modo cuando le crucificaron cabeza abajo. G.K.Cherteston |
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martes, septiembre 11, 2007
lunes, julio 02, 2007
Me tienes enganchado, me tienes atrapado, y no puedo evitarlo, y mira que lo he intentado. Salgo de madrugada, te busco desesperado, me pregunto con quien estarás cuando no estás conmigo. Y me jode de verdad, pero a partir de ahora ya no tienes que llamar.
Podrás entrar si quieres y cuando te tengas que marchar en silencio hazlo, de verdad, sin excusas, sin losientos ni perdón.
Ya se empieza a hacer tarde, todavía no has vuelto a casa, empiezo a sentirme mal, a revelarme contra lo que me puede hacer daño. Lo he visto en tus ojos, son sinceros y te delatan, y aunque no lo quiera aceptar me tienes rendido a tus pies. Y me jode de verdad, pero a partir de ahora ya no tienes que llamar.
Podrás entrar si quieres y cuando te tengas que marchar en silencio hazlo, de verdad, sin excusas, sin losientos ni perdón. Ni perdón....
Me tienes enganchado, me tienes atrapado y no puedo evitarlo, y mira que lo he intentado.
Y me jode de verdad, pero a partir de ahora ya no tienes que llamar. Podrás entrar si quieres y cuando te tengas que marchar en silencio hazlo, de verdad, sin excusas, sin losientos ni perdón.
Ni perdón.... Ni perdón.... Ni perdón....
Publicado por
Quadrophenica
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2:46 PM
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